La recogida selectiva dentro del modelo de gestión de residuos
La recogida selectiva dentro del modelo de gestión de residuos

Los residuos municipales o residuos sólidos urbanos (RSU) son los generados en el ámbito doméstico, en las oficinas y comercios, así como en los servicios.

También se incluyen dentro de esta categoría de residuo municipal aquellos que no tengan la consideración de peligrosos y que, por su naturaleza o composición, pueden asimilarse a los producidos en estos mismos lugares o en las mismas actividades.

Estos RSU son generados en gran volumen y en estrecha vinculación con la sociedad, por lo que requieren de un modelo de gestión específico.

Uno de los ejes fundamentales que debe recoger este modelo de gestión de RSU es su sistema de recogida selectiva, algo que facilitará la recuperación de materias primas, el reciclaje o el tratamiento de las diferentes fracciones de residuos.

El sistema de recogida selectiva de residuos parte desde la responsabilidad del productor, quien debe realizar la correcta separación de las diversas fracciones que componen los residuos municipales en los propios hogares, oficinas, comercios e industrias, y continúa con la recogida de residuos empleando el sistema establecido por cada municipio o área del mismo.

Los elementos que conforman este sistema de recogida van desde el tipo de contenedor o sistema de aportación utilizado y su ubicación, hasta la frecuencia establecida de recogida y los gestores encargados de los mismos (públicos, privados, mixtos, etc.).

 

Tipos de sistemas de recogida selectiva

Los diferentes tipos de sistema de recogida selectiva para RSU que nos encontramos en los municipios son los siguientes:

 

Contenedores de superficie o soterrados

Este es el sistema más habitual que nos solemos encontrar.

Tal como su nombre indica, consiste en la ubicación, en determinados puntos de la vía pública, de contenedores de diferente tipo, correspondientes cada uno a la fracción de RSU a recoger. 

Los ciudadanos se acercan a los contenedores más cercanos, llevando las distintas fracciones ya separadas y depositando cada una en su contenedor correspondiente.

El vaciado de estos contenedores lo realiza el servicio de recogida, siguiendo unos horarios y frecuencia adaptadas a los niveles de llenado de los distintos tipos de contenedor y a las características propias de cada fracción de residuo.

 

Neumática

Este sistema consiste en una serie de buzones de vertidos que se encuentran conectados, mediante tuberías, al punto de captura. En este punto de captura es donde se realiza la aspiración del circuito.

La ubicación de este sistema puede darse tanto en el interior de las viviendas, áreas comunitarias de los edificios, como en puntos exteriores de la vía pública, ya sea en aceras o en la misma fachada de los edificios.

Se trata de un sistema que requiere de una mayor inversión y mantenimiento, y que puede resultar difícil de implantar en zonas de urbanismo consolidadas.

 

Puntos limpios

Los puntos limpios, o también llamados ecoparques, ecocentros, puntos verdes, etc., son centros de aportación y almacenamiento selectivo de residuos municipales que no son objeto de recogida domiciliaria. 

El objetivo de estos puntos limpios es facilitar la gestión correcta de fracciones como plástico no envase, chatarra, metales, cables eléctricos, madera, escombros, aceites de cocina, etc.

Estas instalaciones van dirigidas para uso de particulares, pequeños comercios e incluso, pequeños industriales y servicios municipales, según se especifique en las ordenanzas municipales.

Dentro de este tipo de sistema de recogida se distinguen:

  • Puntos limpios fijos: instalaciones fijas y de gran tamaño, ubicadas en zonas no centrales de los municipios.
  • Puntos limpios de barrio: instalaciones fijas de menor tamaño, ubicadas dentro del casco urbano y repartidas por distintos barrios o zonas del municipio.
  • Puntos limpios móviles: se trata de un vehículo de recogida selectiva que se desplaza a distintos puntos de aportación establecidos, en un determinado horario.
  • Puntos limpios colaboradores: servicios privados de recogida de residuos, asociados al ayuntamiento.

 

Recogidas específicas

Las fracciones correspondientes a pilas, fármacos, aceites vegetales usados, aparatos eléctricos o electrónicos (RAEE), escombros, textil, voluminosos, etc., a parte del servicio de punto limpio, tienen otros sistemas de recogida específicos, adaptados a cada tipo de residuo y en distintas ubicaciones.

Así, por ejemplo, para los fármacos, la aportación y recogida se realiza en las propias farmacias. Para los voluminosos, los ayuntamientos suelen establecer un día y hora para su depósito y recogida en la vía pública, generalmente previa solicitud por parte del ciudadano. Y en el caso de RAEE, estos pueden ser recogidos en los propios comercios.

 

Recogidas comerciales

Se trata de un sistema de recogida selectiva diferenciada del circuito ordinario de recogida domiciliaria.

Este sistema resulta eficaz al lograr un incremento de los resultados de recogida separada, tanto en cantidad como en calidad, y reducir los desbordamientos en los contenedores del sistema de recogida domiciliaria, mejorando la limpieza y condiciones del espacio público.

 

Puerta a Puerta

El sistema de recogida Puerta a Puerta (PaP) consiste en la recogida de las distintas fracciones de residuos en la propia puerta de la vivienda o comercio, ya sea en bolsas, pequeños contenedores, en cajas o fardos.

La recogida se realiza siguiendo un calendario semanal y un horario establecido para cada fracción. 

Las fracciones de residuos recogidas deben ser, como mínimo, el Resto y la FORS (residuos orgánicos). El vidrio es la única fracción que se suele mantener su recogida mediante el sistema de contenedores.

La recogida PaP permitiría identificar al productor del residuo, lo que posibilita la implantación de sistemas de fiscalización más justos, como es el pago por generación (p.ej. pago por bolsa o por contenedor).

Los residuos no entregados correctamente, no serían recogidos, motivando así la correcta separación en origen.

 

¿Éxito o fracaso del sistema puerta a puerta?

El sistema de recogida PaP se ha venido implantando desde hace ya un par de décadas por diversos municipios del territorio nacional, principalmente en Cataluña.

Este sistema se ha ido expandiendo debido a varios factores a su favor:

  • La obtención de buenos resultados: reducción significativa de la generación de residuos municipales, incremento del porcentaje de recogida selectiva global, mejora de la calidad de las fracciones recogidas selectivamente (en especial la FORS) facilitando su gestión, reducción de la cantidad de fracción resto producida, incremento de las cantidades de residuos municipales gestionados mediante punto limpio, etc.
  • Propicia la desaparición de contenedores: desaparecen los grandes contenedores de las calles, dejando más espacio útil de la vía pública disponible.
  • Reduce el coste de reciclaje: al reducirse la cantidad de impropios, la calidad y los ingresos del reciclaje aumentan. El alto coste inicial que supone implantar el sistema se ve compensado por los beneficios ambientales y directos de la recogida.
  • Permite aplicar un sistema de fiscalización al ciudadano más justo: por peso, volumen o cantidad de bolsas de basura generadas. Es decir, una tasa de residuos vinculada a la cantidad y tipo de residuos generados.
  • Reduce el coste de mantenimiento de contenedores: cada vecino dispone de sus propios contenedores (cubos), teniendo mayor cuidado con ellos.  Esto implica el ahorro de los costes de mantenimiento de grandes contenedores o contenedores soterrados.

 

No obstante, a pesar de estos factores positivos, este sistema también tiene inconvenientes que deben ser considerados a la hora de implantarlo, para garantizar su éxito:

  • Exige una mayor responsabilidad de los ciudadanos, en lo que respecta a separar y reciclar, y un cambio de hábitos, por lo que es necesario introducir el sistema por fases y llevando a cabo campañas informativas y de concienciación.
  • En zonas de alta densidad de población, con más edificaciones en vertical, el sistema puede resultar complicado de implantar si no se dispone de espacio donde ubicar los contenedores y bolsas de cada una de las viviendas de un edificio.
  • Debe realizarse una correcta planificación del calendario y horario de recogida, así como del tiempo y recorrido que deben realizar los servicios de recogida, para evitar la acumulación de residuos durante varios días en los domicilios y para reducir al mínimo el tiempo que permanecen en la puerta, a la espera de recogida.

 

El sistema de recogida PaP ha demostrado su éxito al obtener mejores resultados, en cuanto a cantidad y calidad de los residuos recogidos (entre un 60-80% de recogida separada), pero debe planificarse al detalle, tanto las acciones de gestión como las de comunicación para que su implantación no resulte un fracaso.

La optimización de los sistemas de recogida selectiva de los RSU es clave para lograr una correcta gestión de estos residuos, permitiendo la recuperación de materias primas, el reciclaje, así como su valorización energética.

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